Resumen: el tensiómetro mide la fuerza con la que el suelo retiene agua; Los sensores electrónicos estiman cuánta agua hay en el suelo y generalmente requieren una calibración local. La elección depende del rango de humedad de manipulación, mano de obra para lectura y mantenimiento e integración con la automatización. En cualquier caso, tan importante como el tipo de dispositivo es la posición del instrumento en la zona radicular.
Regar sólo según el calendario puede llevar a dos errores: regar cuando el suelo aún está húmedo o retrasar hasta que la planta esté estresada. Medir el agua en el suelo reemplaza las conjeturas por la medición. La duda a la hora de comprar es si merece la pena otro. tensiometro para riego o un sensor de humedad del suelo. Ambos se utilizan para el manejo, pero miden diferentes magnitudes y requieren cuidados diferentes.
Qué mide cada instrumento
Tensiómetro: la fuerza con la que el suelo retiene el agua
El tensiómetro es un tubo lleno de agua con una cápsula de cerámica porosa en el extremo y un vacuómetro (o transductor electrónico) en la parte superior. Según la circular técnica de Embrapa Cerrados sobre el dispositivo, a medida que el suelo se seca, el agua sale del tubo a través de la cápsula y crea un vacío, que el medidor registra como tensión. Cuanto mayor sea la lectura, más seco estará el suelo y más energía utilizarán las raíces para extraer agua.
La unidad habitual es el kilopascal (kPa) o el centíbar (cbar), que tienen el mismo valor numérico. De este principio se derivan dos características prácticas:
- No es necesario realizar calibración para el tipo de suelo. Como el dispositivo mide directamente la tensión, la misma circular afirma que el tipo de suelo no provoca diferencias apreciables en la lectura.
- Tiene alcance limitado. Alrededor de 80 kPa comienza la formación de burbujas de vapor dentro del tubo (cavitación), valor que suele adoptarse como límite de funcionamiento. La altitud y la temperatura del agua reducen este límite.
Sensores de humedad: cuánta agua hay en el suelo
Los sensores electrónicos más utilizados en el campo (TDR, FDR y capacitivos) estiman el contenido volumétrico de agua en base a la constante dieléctrica del suelo. El agua tiene una constante dieléctrica mucho más alta que la de los minerales del suelo y el aire, por lo que la lectura cambia a medida que el suelo se humedece o se seca, como se explica en la declaración técnica de Embrapa Instrumentación sobre sensores capacitivos.
Según la misma publicación, el TDR tiene una alta sensibilidad, pero es relativamente caro y sofisticado. FDR es más simple y económico, pero depende más de la salinidad y el tipo de suelo.
El punto que más pesa es el calibración. Un protocolo publicado por Embrapa Milho e Sorgo en 2024 evaluó un sensor comercial y concluyó que la calibración de fábrica necesitaba correcciones para el uso de datos. En el estudio, el sensor subestimó sistemáticamente la humedad de los suelos analizados (los materiales más arenosos tuvieron las menores desviaciones), y la publicación asocia la necesidad de calibración con las características de los suelos tropicales brasileños, como el alto contenido de arcilla y hierro. Sin calibración o validación en el suelo del área, la lectura puede ayudar a rastrear tendencias, pero el valor absoluto puede no ser adecuado para calcular el reemplazo de agua.
Comparación lado a lado
| Criterio | tensiómetro | Sensor de humedad (TDR, FDR, capacitivo) |
|---|---|---|
| que mide | Tensión hídrica del suelo (kPa) | Contenido volumétrico de agua (%) |
| Calibración para suelo | No es necesario, según Embrapa Cerrados | Generalmente requerido para lecturas confiables |
| Rango útil | Hasta alrededor de 80 kPa | Definido por el modelo; La confiabilidad depende de la calibración o validación en el terreno en el área. |
| Mantenimiento | Reponer agua y eliminar aire periódicamente. | Comprobar contacto con tierra, cables, batería y comunicación. |
| leyendo | Manual (vacuómetro) o electrónico (transductor) | Electrónica; El registro continuo depende del equipo y del sistema de recolección. |
| Integración con la automatización | Posible en modelos con transductor | Depende del modelo y la compatibilidad del controlador. |
Cuando el tensiómetro de riego suele tener más sentido
El tensiómetro se adapta bien cuando el cultivo se maneja con suelo relativamente húmedo, dentro del rango en el que trabaja. La circular de Embrapa Cerrados reproduce, adaptada de una referencia internacional, rangos generales de activación: 20 a 40 kPa para cultivos de mayor valor económico y suelos arenosos, 40 a 50 kPa como valor habitual, 50 a 60 kPa para suelos arcillosos y 70 a 80 kPa como inicio de déficit. Estas son pautas generales, no valores a copiar en ningún cultivo o suelo.
En riego localizado, como goteo y microaspersor, los riegos frecuentes tienden a mantener el bulbo húmedo con voltajes bajos, lo que favorece al tensiómetro.
El límite aparece cuando la gestión prevé dejar secar el suelo más allá de este rango. En un estudio de Embrapa Hortaliças con tomates para procesamiento en el Cerrado (Gama, DF), la recomendación para las fases vegetativa y de maduración fue regar cuando la tensión alcanzó los 480 kPa, valor muy por encima de lo que puede medir un tensiómetro. En esta prueba, las tensiones de agua del suelo más altas se midieron con bloques de resistencia eléctrica. En estos casos, el instrumento pierde su utilidad precisamente en la decisión más importante.
Cuando un sensor de humedad suele tener más sentido
Los sensores electrónicos tienen más sentido cuando:
- la gestión prevé períodos de suelo más seco, fuera del rango del tensiómetro;
- la propiedad quiere grabación continua y monitoreo remoto;
- las lecturas alimentarán un automatización, con activación de sectores y bombeo basado en datos;
- Existe disposición para calibrar el sensor en el terreno de la zona.
El sensor sólo orienta la decisión cuando se sabe qué humedad corresponde al punto de reposición en ese suelo. Sin esta referencia, el gráfico muestra la humedad variable, pero no indica cuándo regar.
Dónde instalar: una decisión que pesa tanto como el tipo de dispositivo
Un instrumento mal colocado mide suelo que la planta no está utilizando. La circular técnica 109 de Embrapa Mandioca e Fruticultura recomienda instalar los sensores en la zona radicular delimitada por la distancia y profundidad donde ocurre el 80% de la extracción de agua por las raíces, y evitar lugares con absorción insignificante, como entre hileras o entre plantas.
Esta zona cambia con el cultivo, sistema de riego y frecuencia. Los ejemplos de la publicación muestran la variación:
- Plátano bajo microaspersor (riego cada 2 días): hasta 0,70 m de la planta y de 0,20 a 0,50 m de profundidad.
- Papaya bajo goteo (cada 2 días): hasta 0,40 m de la planta y de 0,20 a 0,30 m de profundidad.
- Para todas las plantas frutales mencionadas, excepto la piña, la mayor actividad radicular se produjo entre 0,20 y 0,40 m de distancia de la planta.
Estos números se aplican a las condiciones de los experimentos originales. Los riegos más frecuentes tienden a concentrar las raíces cerca de la superficie, y los riegos más espaciados favorecen las raíces más profundas. Por lo tanto, se debe verificar en campo la posición prevista en el proyecto.
Otras recomendaciones de las circulares de Embrapa:
- Utilice puntos de medición representativos. La circular de Embrapa Cerrados recomienda al menos tres tensiómetros por área diferenciada por suelo, cultivo, pendiente y riego. Para los granos en el escenario descrito, existen baterías a profundidades de 10, 20 y 30 cm.
- Instale un segundo sensor en el borde inferior de la profundidad efectiva de la raíz. Ayuda a indicar cuándo detener el riego.
- Asegúrese de que haya un contacto firme entre la cápsula o el vástago y el suelo.
Mantenimiento y lectura diaria.
El tensiómetro requiere rutina. Embrapa Cerrados recomienda rellenar agua y sacar aire cada tres días de lectura o cada vez que se sospeche de aire acumulado, preferiblemente inmediatamente después del riego, y realizar al menos tres lecturas entre un riego y otro. Las tapas expuestas al sol pueden agrietarse y los vacuómetros pueden oxidarse al entrar agua, lo que compromete la medición.
En los sensores electrónicos, la rutina es verificar los cables, las baterías, la comunicación y si el sensor aún está firmemente colocado en el suelo. En ambos casos, anotar lecturas, fechas y tiempos de riego crea el histórico que permite ajustar la gestión.
Preguntas frecuentes
¿El tensiómetro mide la humedad del suelo?
No directamente. Mide la tensión con la que se retiene el agua. Diferentes suelos pueden tener la misma humedad y tensiones muy diferentes, y es la tensión la que indica la dificultad de la raíz para extraer agua.
¿Cuál es el voltaje adecuado para regar?
No existe un valor único. Depende del cultivo, la etapa de desarrollo, el suelo, el sistema de riego y la profundidad de la lectura. Los tracks publicados por Embrapa sirven como punto de partida, para ser ajustados con soporte técnico.
¿El sensor de humedad sin calibración es adecuado para riego?
Puede ser utilizado para monitorear tendencias, pero el valor absoluto puede tener errores, como ocurrió con el sensor comercial evaluado en el protocolo de Embrapa Milho e Sorgo, que subestimó la humedad en los suelos probados. Para decidir cuánta agua reemplazar, es necesario calibrar o validar las lecturas en el suelo de la zona.
Conclusión
La elección comienza con el rango de humedad en el que se manejará el cultivo y la rutina que puede mantener la propiedad. El tensiómetro para riego es sencillo, no requiere calibración del suelo y funciona bien con suelo húmedo, pero deja de medir alrededor de 80 kPa y requiere mantenimiento frecuente. Para sensores electrónicos, verificar el rango de medición, calibración o validación en terreno de la zona y compatibilidad con la automatización. En ambos casos, la posición en la zona de las raíces decide si la lectura representa las condiciones en las que se encuentran las raíces.
Si está planeando monitorear el riego en su área o desea integrar sensores en un sistema existente, el equipo Perin Irrigação puede ayudarlo a evaluar el caso. Informar municipio, cultivo, zona aproximada y fuente de agua vía WhatsApp (14) 99824-5219 o por correo electrónico contato@perinirrigacao.com.br.
Fuentes consultadas
Investigación realizada el 19/10/2026.
- AZEVEDO, J. A. de; SILVA, E. M. da. Tensiómetro: práctico dispositivo para controlar el riego. Planaltina, DF: Embrapa Cerrados, 1999. (Circular Técnica, 1).
- COELHO, E. F.; SIMÕES, W. L. Dónde colocar los sensores de humedad del suelo y tensión del agua cerca de la planta para una gestión más eficiente del agua de riego. Cruz das Almas, BA: Embrapa Mandioca e Fruticultura, 2015. (Circular Técnica, 109).
- RABELLO, LM; VAZ, CMP; TORRE NETO, A. Sensor capacitivo para detectar la humedad en el perfil del suelo.. São Carlos, SP: Embrapa Instrumentação Agropecuária, 2005. (Comunicación Técnica, 71).
- VIANA, J.H.M. Protocolo para calibrar y medir sensores de humedad del suelo.. Sete Lagoas, MG: Embrapa Milho e Sorgo, 2024. (Boletín de Investigación y Desarrollo, 262).
- MAROUELLI, WA; SILVA, H. R. da. Parámetros para el manejo del riego por aspersión en plantas de tomate para procesamiento en la Región del Cerrado. Brasilia, DF: Embrapa Hortaliças, 2009. 28 p. (Boletín de Investigación y Desarrollo, 49).



